El solidarismo ha sido una fuerza positiva de transformación económica y social del desarrollo nacional. El patrimonio acumulado de cerca de US 6120 millones representa el 11 % del Producto Interno Bruto y su aporte al desarrollo social a través de carteras de crédito por un monto de US $ 2000 millones ha contribuido a llevar educación, salud y vivienda a 450.000 trabajadores en todo el país. Estos datos, por sí mismos, hacen del solidarismo uno de los principales, sino el más importante actor de la economía social solidaria. Por estas razones, las asociaciones solidaristas merecen el respaldo decisivo del Estado y de la sociedad civil.

Con la constitucionalización del solidarismo, mediante la modificación del artículo 64, se dio un paso fundamental para reconocer la importancia del sector como “…instrumento de crecimiento económico y social de los trabajadores, tanto en el sector privado como en el sector público.” No obstante lo anterior, es importante señalar que con sólo el reconocimiento del solidarismo en la Carta Magna, NO es suficiente. Que para hacerse efectiva, debe desarrollarse mediante disposiciones jurídicas como leyes y reglamentos, incluyendo una revisión de la Ley 6970 de asociaciones solidaristas para actualizarla y modernizarla. Al fin y al cabo, 32 años desde la promulgación de dicha ley han visto profundas modificaciones en la naturaleza y dirección del desarrollo nacional con implicaciones para el devenir de nuestro movimiento.

Es por esta razón, que como parte de nuestra planificación estratégica 2015-2019, el movimiento promovió el 29 de julio de este año, un taller interno en nuestras instalaciones con miembros de nuestra junta directiva, gerentes o representantes de asociaciones solidaristas y expertos profesionales y académicos para analizar y proponer reformas a la Ley 6970 que proyecten el solidarismo hacia el futuro, remozando la parte del marco jurídico que cobija nuestros proyectos y programas en beneficio de los trabajadores (as) solidaristas. Algunas propuestas de modificación se presentan a continuación.

Disminuir el número de afiliados para formar una organización solidarista. Se juzga importante bajar el número de afiliados requeridos para constituir una asociación solidarista de 12 a 5 socios. Con ello se pretende abrir el solidarismo a las micro y pequeñas empresas que hoy representan cerca del 70 % del parque empresarial del país y que no pueden gozar de los beneficios del solidarismo. Por otro lado, el número de 5 trabajadores es el número mínimo para conformar la junta directiva de la asociación y los fiscales no necesariamente tienen que ser trabajadores de la empresa o institución patronal (artículos 42 y 51 de la Ley Solidarista). r trabajadores de la empresa (artículo 51 de la Ley de Asociaciones Solidaristas). Así sería factible extender el solidarismo y sus beneficios a muchas más empresas e instituciones.

Especialidad orgánica del solidarismo Con base en la posición reciente de la Asamblea Legislativa y de sus órganos, se debe explicitar que la especialidad orgánica del solidarismo es la administración de la cesantía. (Archivo del Expediente Legislativo N° 19.071).

Gratuidad de los trámites en el MTSS Establecer que los trámites de constitución e inscripción de las asociaciones solidaristas en el Departamento de Organizaciones Sociales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social sean gratuitos (Ver artículo 10 del Código de Trabajo).

Asambleas de delegados Se sugiere estudiar la posibilidad de permitir la celebración de asambleas generales por el sistema de delegados, o representantes, en el caso de asociaciones solidaristas muy grandes, cuyas asambleas, por su tamaño, no pueden reunirse en recintos como los existentes en la actualidad. En este caso, la Junta Directiva de la Asociación Solidarista deberá elaborar el reglamento respectivo.

Declaratoria de orden público e interés social. En razón de la constitucionalización del solidarismo y de la gran importancia que han adquirido las asociaciones solidaristas, se debería declarar la Ley Solidarista, así como a estas organizaciones, como de orden público e interés social.

Como resultado del Taller, se acordó constituir una comisión interna conformada por los distinguidos profesionales y académicos Juan Rafael Espinoza, Federico Martén, asi como por la Vicepresidencia Ejecutiva del Movimiento , para analizar las diferentes propuestas y proponer un primer documento, que sería discutido y consultado con la Junta Directiva del Movimiento y con nuestras bases solidaristas. Esta comisión deberá rendir un informe a más tarde la última semana de setiembre.

La expectativa es la de que una vez aprobado el documento con aquellas reformas consideradas viables técnica y políticamente, se prepare un proyecto de ley para su presentación y eventual aprobación en el Congreso. Estamos seguros que contaremos con apoyo mayoritario de prácticamente todas las fracciones representadas en su seno. Los mantendremos informados de los avances por todos nuestros medios y redes sociales!!!